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RESUMEN DE LA NOTICIA CON IA

La decisión de Washington llega en medio de las dificultades económicas de Rusia y genera críticas de Ucrania y de sectores políticos estadounidenses y europeos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió levantar las sanciones a las exportaciones de petróleo, gas y carbón rusos, una medida que representa un alivio económico para el Kremlin en medio de la guerra en Ucrania y que ha provocado fuertes críticas del Gobierno ucraniano.

La decisión se produce pocos días después del cumpleaños número 74 del presidente ruso, Vladímir Putin, celebrado el pasado 7 de octubre. Aunque Trump no lo felicitó públicamente, la medida supone un cambio significativo en la política de restricciones energéticas impuestas a Moscú desde el inicio de la invasión rusa.

Putin había sostenido en varias ocasiones que una tregua energética entre Rusia y Ucrania no resolvería las dificultades del mercado internacional y que la reanudación de las exportaciones rusas de petróleo y derivados era necesaria para estabilizar el suministro.

Un alivio para la economía rusa

La medida estadounidense llega en un momento complicado para las finanzas rusas. Según los datos citados por EFE, los ingresos del país procedentes de las exportaciones de hidrocarburos han disminuido un 17 % durante este año, pese al incremento de los precios del crudo.

Rusia también enfrenta un estancamiento económico y un déficit público equivalente al 2,2 % de su producto interno bruto (PIB), que, según las previsiones citadas en el reporte, podría alcanzar el 3 % al cierre del año.

Ante esta situación, el Gobierno ruso ha recurrido a aumentos de impuestos y otras medidas de austeridad mientras busca aprobar un presupuesto de defensa para los próximos tres años, con un gasto militar previsto de 600.000 millones de dólares.

Analistas rusos consideran que la decisión de Trump responde, en parte, a sus intereses políticos internos, de cara a las elecciones estadounidenses del 3 de noviembre. También interpretan el levantamiento de las sanciones como una señal de que Rusia conserva margen para negociar con Washington.

El politólogo Malek Dudakov sostuvo ante medios locales que la Administración estadounidense busca mejorar su popularidad y evitar una derrota electoral, mientras Moscú intenta aprovechar el escenario para obtener ventajas en las negociaciones sobre la guerra.

Zelenski critica la decisión de Trump

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, rechazó el acuerdo y lo calificó como un regalo para Putin, al considerar que la medida resulta impropia de un aliado. La decisión también recibió críticas de representantes de la Unión Europea y de congresistas estadounidenses de ambos partidos.

La controversia ocurre mientras continúan los ataques contra infraestructuras energéticas y se mantienen estancadas las negociaciones de paz. Según la información citada por EFE, más de 100 civiles ucranianos murieron durante la última semana, de acuerdo con datos de Naciones Unidas.

Trump ha cuestionado los ataques ucranianos contra las refinerías rusas y ha argumentado que sus consecuencias afectan al mercado mundial, incluidos los precios del combustible diésel y los costos para agricultores y ganaderos estadounidenses.

El mandatario también volvió a cuestionar el liderazgo de Zelenski al afirmar que Ucrania necesita un nuevo presidente, una postura que añade tensión a las relaciones entre Washington y Kiev.

De acuerdo con el medio estadounidense Axios, Trump habría intentado convencer en varias ocasiones a Zelenski de suspender los ataques contra las refinerías rusas. El presidente ucraniano, en cambio, habría condicionado esa pausa a que Rusia detuviera los bombardeos contra la infraestructura energética de Ucrania.

Ucrania amenaza con mantener los ataques

Pese a la decisión estadounidense, Ucrania mantiene su estrategia de atacar instalaciones energéticas rusas. Según el reporte de EFE, desde junio los drones ucranianos han golpeado alrededor de 30 refinerías, algunas de las cuales han tenido que suspender operaciones, reduciendo la capacidad de procesamiento de petróleo del país.

El viernes, fuerzas ucranianas atacaron una refinería en la región siberiana de Omsk, situada a unos 3.000 kilómetros de la frontera, mientras que el sábado fue alcanzada una terminal petrolera en la región de Rostov, en el sur de Rusia.

El especialista en relaciones internacionales Fiódor Lukiánov pronosticó que Kiev intentará obstaculizar el acuerdo. Otros analistas rusos consideran que Moscú no debe supeditar sus decisiones militares a los intereses políticos de Estados Unidos o Ucrania.

Por su parte, fuentes ucranianas citadas por medios internacionales sostienen que los ataques contra las refinerías continuarán mientras no se alcance una tregua energética.

El levantamiento de las sanciones abre así un nuevo capítulo en la relación entre Washington y Moscú, mientras persisten las diferencias sobre las condiciones para detener la guerra y las posibilidades de reanudar las negociaciones de paz.

Fuente: EFE.


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