Por Víctor Manuel Grimaldi Céspedes
Un hospital se comprende mejor cuando se observa cómo organiza la atención al enfermo.
Los edificios impresionan, los equipos despiertan admiración y los nombres prestigiosos inspiran confianza.
Pero la prueba fundamental está en la capacidad de reunir conocimientos, especialidades y responsabilidades alrededor de una persona que necesita ayuda.
El Policlinico Universitario Agostino Gemelli, en Roma, ofrece razones concretas para reflexionar sobre ese concepto de hospital.
Su historia, su dimensión asistencial, su vinculación universitaria y su estructura cardiovascular permiten apreciar una institución construida para atender problemas de muy distinta complejidad.
El hospital Gemelli donde será operado el Papa León XIV es un verdadero centro hospitalario.
El papa anunció este domingo que le será estirpado un nódulo del pulmón en los próximos días.
Estará una semana interno.
Inaugurado el 10 de julio de 1964, comenzó con setenta camas y dos servicios: patología médica y patología quirúrgica.
Desde agosto de 2015 funciona bajo una fundación privada sin fines de lucro, manteniendo una estrecha integración con la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad Católica del Sagrado Corazón.
En 2018 obtuvo el reconocimiento italiano como Instituto de Hospitalización y Atención de Carácter Científico, IRCCS, en medicina personalizada y biotecnologías innovadoras. (policlinicogemelli.it)
Esos antecedentes explican una característica esencial: en el Gemelli coinciden asistencia, formación e investigación.
El hospital atiende enfermos mientras forma profesionales y desarrolla conocimientos que pueden contribuir a mejorar los tratamientos.
Su crecimiento resulta elocuente. En la información difundida con motivo de su sexagésimo aniversario, en 2024, la institución registraba 1,611 camas y 57 quirófanos.
Los ingresos hospitalarios habían pasado de 304 en 1964 a 99,564 en 2023.
Son cifras correspondientes a esos años, que permiten comprender la magnitud alcanzada por el centro. (policlinicogemelli.it)
La organización cardiovascular constituye un ejemplo particularmente revelador.
Su Departamento de Ciencias Cardiovasculares, identificado con la palabra italiana CUORE, corazón, está dirigido por el profesor Massimo Massetti y reúne siete unidades operativas complejas y cinco unidades operativas simples de departamento.
Las primeras comprenden medicina interna cardiovascular, dirigida por Andrea Flex; cardiología intervencionista y diagnóstico invasivo, por Carlo Trani; cirugía vascular, por Yamume Tshomba; cuidados intensivos cardiológicos, por Tommaso Sanna; cardiología, por Francesco Burzotta; cirugía cardíaca, por Massetti; y cardioanestesia y cuidados intensivos, por Franco Cavaliere.
Las otras cinco atienden insuficiencia cardíaca, con Nadia Aspromonte; cardiología de urgencias, con Giovanna Liuzzo; angiología y diagnóstico vascular no invasivo, con Angelo Santoliquido; arritmología, con Gemma Pelargonio; y diagnóstico cardiológico no invasivo, con Gaetano Antonio Lanza. (policlinicogemelli.it)
Detrás de esos nombres hay una distribución de responsabilidades.
El enfermo cardiovascular puede necesitar evaluación clínica, estudios diagnósticos, atención urgente, vigilancia intensiva o tratamiento especializado.
La existencia de servicios diferenciados dentro de un mismo departamento ofrece una base organizativa para coordinar esas necesidades.
La página de cirugía cardíaca aporta otro dato concreto: dispone de tres quirófanos dedicados, uno de ellos híbrido, equipado con un angiógrafo robotizado que permite técnicas percutáneas.
También describe consultas para la evaluación previa y el seguimiento de pacientes operados. La atención contempla, por tanto, etapas anteriores y posteriores al procedimiento. (policlinicogemelli.it)
Igualmente significativa es la presencia expresa del diagnóstico no invasivo.
Para el paciente, conocer las distintas posibilidades de evaluación tiene un valor fundamental.
Cada propuesta debe explicarse con claridad, atendiendo a sus indicaciones, beneficios, riesgos y alternativas, y escuchando las preferencias de la persona.
La calidad hospitalaria también necesita evaluación externa.
En julio de 2024, el Gemelli anunció la renovación por tres años de su acreditación como centro médico académico por la Joint Commission International, después de una revisión realizada en mayo. Este reconocimiento se relaciona con estándares de calidad y seguridad de la atención. (policlinicogemelli.it)
Hay asimismo resultados recientes en las clasificaciones internacionales. El 17 de septiembre de 2026, el hospital informó que figuraba en las trece disciplinas evaluadas por World’s Best Specialized Hospitals 2027, de Newsweek y Statista. En esa edición, cardiología ocupó el puesto 27 mundial y el tercero italiano; obstetricia y ginecología alcanzó el tercero mundial, y gastroenterología el undécimo. (policlinicogemelli.it)
Estas clasificaciones aportan una referencia, aunque la experiencia de cada enfermo se decide en la atención cotidiana: una explicación comprensible, una historia clínica bien utilizada, una vigilancia cuidadosa y una respuesta oportuna.
El Gemelli tiene también una dimensión espiritual ligada a su identidad católica. Su relación con san Juan Pablo II quedó profundamente marcada por la atención que recibió después del atentado del 13 de mayo de 1981. Al despedirse del hospital, el 14 de agosto, el Papa agradeció el trabajo de los profesionales y recordó su pertenencia a la comunidad de los enfermos. (vatican.va)
Aquella imagen conserva una enseñanza: en el hospital, incluso un pontífice comparte la vulnerabilidad de quienes esperan recuperar la salud.
Por eso, llamar al Gemelli un verdadero centro hospitalario significa reconocer una estructura en la que convergen especialización, investigación, enseñanza y atención humana. Su valor más profundo debe realizarse junto a cada cama y en cada consulta.
El enfermo llega con dolor, incertidumbre y esperanza.
La responsabilidad del hospital consiste en responder con conocimiento, organización y respeto a su dignidad.




