Serguéi Lavrov cuestionó la propuesta de cuatro puntos, que contempla un alto el fuego inmediato, al considerar que no establece mecanismos para alcanzar una paz sostenible. Moscú asegura que no ha recibido el plan por canales oficiales.
El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, rechazó este jueves el nuevo plan de paz para Ucrania, filtrado por medios estadounidenses, al considerar que la propuesta contempla un alto el fuego, pero no ofrece soluciones que permitan alcanzar un acuerdo duradero entre las partes.
«Según las filtraciones en la prensa, hay cuatro puntos, el último de los cuales establece un alto el fuego inmediato a lo largo de la línea de contacto. No hay ideas, al menos en las filtraciones que yo he visto, sobre cómo avanzar realmente hacia una paz sostenible a largo plazo», declaró Lavrov en Bakú, donde participa en la cumbre de la Conferencia de Interacción y Medidas de Confianza en Asia (CICA).
El jefe de la diplomacia rusa advirtió que cualquier tregua sería violada «sin falta» por Ucrania y sus aliados europeos. Asimismo, afirmó que Moscú no ha recibido la propuesta por canales oficiales.
Lavrov advierte de un retroceso en las negociaciones
Según el ministro ruso, desde la reunión celebrada en Alaska en agosto de 2025 entre los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y de Estados Unidos, Donald Trump, se ha producido «un retroceso constante» en las iniciativas e ideas occidentales dirigidas a alcanzar la paz en Ucrania.
«Esto significa que todo se decidirá por medio de nuestras fuerzas armadas, a pesar de nuestra plena disposición a entablar negociaciones normales, razonables y honestas», sostuvo Lavrov.
Por su parte, el Kremlin desvinculó el martes el acuerdo con Estados Unidos para el suministro de diésel ruso del nuevo plan de paz para Ucrania, que, según informaciones de prensa, estarían preparando representantes de la Casa Blanca en coordinación con países europeos.
De acuerdo con el diario The Washington Post, los emisarios estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner comunicaron a los negociadores ucranianos que viajaron a Florida que el acuerdo sobre el diésel, criticado por Kiev y la Unión Europea, podría contribuir a que Rusia regrese a la mesa de negociaciones.
Un plan de cuatro puntos
La propuesta de paz fue abordada el pasado viernes por representantes de Estados Unidos y Ucrania, junto con enviados del Reino Unido, Francia y Alemania. El documento contempla medidas para detener los combates y disposiciones relacionadas con la etapa posterior al conflicto.
El primer punto se centra en la reconstrucción de Ucrania, con la participación del Banco Mundial y la compañía de inversiones BlackRock. La iniciativa contemplaría la creación de un mecanismo para reconstruir los territorios afectados por la guerra, brindar asistencia a las familias de los fallecidos en combate y recuperar la economía nacional.
El segundo apartado establece garantías de seguridad para Kiev. Estados Unidos y los países europeos se comprometerían a responder militarmente ante un eventual nuevo ataque ruso, en términos similares a los contemplados en el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Rusia, por su parte, negociaría acuerdos de seguridad similares con los países europeos.
El tercer punto propone un acuerdo energético entre Rusia, Ucrania y Europa, que podría incluir un oleoducto y un gasoducto. Ucrania, como país de tránsito, también se beneficiaría de este mecanismo, que contemplaría el levantamiento de sanciones.
Finalmente, el cuarto punto plantea un alto el fuego a lo largo de la actual línea del frente. Esta disposición permitiría a Rusia mantener el control sobre aproximadamente una quinta parte del territorio ucraniano, aunque no abarcaría la totalidad de las cuatro regiones que Moscú declaró anexionadas en 2022.
Pese a estos planteamientos, Lavrov insistió en que una tregua por sí sola no garantiza una paz sostenible y reiteró la disposición de Moscú a participar en negociaciones que, según su postura, conduzcan a una solución a largo plazo.
EFE




