POR: DENNY MENDEZ
Santo Domingo, República Dominicana. — La gestión de Faride Raful al frente del Ministerio de Interior y Policía se distingue por el impulso de estrategias de seguridad ciudadana, el fortalecimiento de la coordinación entre las instituciones del Estado y los esfuerzos dirigidos a continuar reduciendo la criminalidad en la República Dominicana.
Los indicadores oficiales publicados por la Policía Nacional reflejan avances importantes en la lucha contra la violencia y los delitos, como resultado del trabajo conjunto de la Fuerza de Tarea Conjunta, la Policía Nacional, el Ministerio Público y los demás organismos de seguridad.
Reducción de homicidios: un avance significativo
Uno de los datos más relevantes corresponde a la evolución de la tasa acumulada de homicidios. Según la Policía Nacional, al 10 de julio de 2026, este indicador se situó en 7.00 homicidios por cada 100,000 habitantes, frente a 12.29 en julio de 2023.
Esta evolución representa una reducción aproximada del 43 % respecto a julio de 2023, de acuerdo con las estadísticas oficiales. Además, 27 territorios registraban tasas de homicidios de un solo dígito, lo que evidencia el alcance territorial de los avances reportados en materia de seguridad.
Menos robos y mayor capacidad de respuesta
Otro resultado favorable se observa en las estadísticas de robos. En un informe publicado el 9 de febrero de 2026, la Policía Nacional reportó 2,375 denuncias menos por robos en el período comparado: 6,838 casos frente a 9,213 registrados en el mismo período de 2025.
Estos datos constituyen un indicador positivo del trabajo preventivo y operativo desarrollado por las autoridades, así como de la importancia de mantener una estrategia de seguridad basada en la coordinación, la vigilancia y la intervención focalizada en las zonas de mayor incidencia delictiva.
Fortalecimiento del patrullaje y la prevención
La gestión ministerial también se enmarca en el proceso de transformación policial y fortalecimiento de la presencia preventiva en las comunidades. En febrero de 2026, el Ministerio de Interior y Policía anunció la incorporación de aproximadamente 4,000 nuevos agentes policiales, destinados a reforzar el patrullaje en áreas priorizadas del país.
Esta iniciativa busca ampliar la capacidad operativa de los organismos de seguridad, mejorar la vigilancia preventiva y ofrecer una respuesta más efectiva a las necesidades de protección de la población.
Compromiso con la protección de las mujeres y las familias
La prevención de la violencia de género constituye igualmente un componente importante de las acciones de seguridad. En febrero de 2026, las autoridades informaron sobre la incorporación de más de 25 nuevos agentes a la Dirección Especializada en Atención a la Mujer y Violencia Intrafamiliar (DEAMVI), así como el impulso del proyecto Puntos Vida, orientado a fortalecer la identificación y evaluación de situaciones de riesgo.
Estas iniciativas reflejan la importancia de complementar las acciones contra la delincuencia con mecanismos de prevención y protección para las mujeres, las familias y las personas en situación de vulnerabilidad.
Una gestión enfocada en resultados y modernización institucional
Los avances estadísticos se complementan con los esfuerzos por mejorar la calidad de los datos sobre criminalidad y fortalecer la coordinación entre las instituciones responsables de la seguridad. La validación de las estadísticas y el desarrollo de herramientas de análisis contribuyen a una planificación pública más rigurosa y a una mejor focalización de los recursos.
En este contexto, la gestión de Faride Raful tiene entre sus principales fortalezas el impulso de una agenda de seguridad que combina prevención, operatividad policial, coordinación interinstitucional y modernización de los mecanismos de seguimiento.
Los resultados presentados reflejan avances medibles en indicadores fundamentales para la tranquilidad de la ciudadanía. La continuidad de estas políticas, el fortalecimiento de las instituciones y la evaluación permanente de sus resultados serán esenciales para consolidar una República Dominicana cada vez más segura.
La seguridad ciudadana sigue siendo una responsabilidad compartida entre el Gobierno, los organismos de protección, los gobiernos locales y la sociedad. El desafío es mantener la tendencia favorable de los indicadores y convertir estos avances en mayor tranquilidad, confianza y bienestar para todos los dominicanos.




