Unos 158,7 millones de ciudadanos están convocados a votar entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, en unos comicios que también definirán seis gobiernos regionales.
Brasil inició este domingo su jornada de votación para elegir al próximo presidente, con la apertura de los colegios electorales a las 8:00 de la mañana, hora local. La contienda enfrenta al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, con Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
En total, unos 158,7 millones de electores están habilitados para participar en esta segunda vuelta, en la que también se escogerán seis gobernadores regionales.
Votaciones hasta las 5:00 de la tarde
Las mesas electorales permanecerán abiertas hasta las 5:00 de la tarde, hora local. Las autoridades esperan que la participación aumente respecto a la primera vuelta, cuando la abstención alcanzó el 21,08 %, el porcentaje más alto desde 1998.
Los brasileños inscritos para votar en el extranjero también podrán ejercer su derecho dentro del horario establecido. Según los datos citados por EFE, alrededor de 919.000 personas se registraron para participar fuera del país, un aumento del 32 % en comparación con las elecciones de 2022.
Los ciudadanos que permanezcan en fila al momento del cierre podrán votar, de acuerdo con las disposiciones aplicadas en la primera vuelta.
Resultados de la primera vuelta
En la votación inicial, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47 % de los sufragios, equivalentes a 56,1 millones de votos, mientras que Lula alcanzó el 45,16 %, con unos 53,8 millones.
São Paulo concentra la mayor proporción del electorado brasileño, con el 21,5 %. Le siguen Minas Gerais, con el 10,3 %; Río de Janeiro, con el 8 %; Bahía, con el 7 %, y Paraná, con el 5,4 %, según cifras del Tribunal Superior Electoral.
Encuestas anticipan una contienda cerrada
Los sondeos divulgados el sábado por las firmas Datafolha y Quaest situaban a Bolsonaro con el 51 % de los votos válidos y a Lula con el 49 %. Sin embargo, la diferencia se encuentra dentro del margen de error de dos puntos porcentuales, por lo que las encuestas apuntan a una disputa ajustada.
La campaña electoral estuvo marcada por acusaciones de corrupción, intercambios de insultos y difusión de información falsa entre los dos aspirantes. Las tensiones aumentaron durante la segunda vuelta, en la que ambos participaron en los únicos dos debates celebrados entre los candidatos.
EFE




