La energía en ambos escenarios fue desbordante. En Santiago, miles de personas corearon al unísono éxitos como “Ganas de Amar” y “Mentirosa”, mientras que en San Francisco de Macorís, Aljadaqui se entregó por completo a su público, ofreciendo un show lleno de adrenalina que dejó a todos pidiendo más.
El público estuvo eufórico desde la primera hasta la última canción, coreando con pasión cada letra y entregándose por completo al ritmo arrollador de Aljadaqui. En Santiago, miles de personas saltaron y cantaron éxitos como “Ganas de Amar” y “Mentirosa”, mientras que en San Francisco de Macorís, la energía fue igualmente explosiva, con los fanáticos vibrando al ritmo de cada acorde y pidiendo más.
Con su mezcla única de clásicos y nuevas canciones, la banda demostró una vez más por qué sigue siendo una de las agrupaciones más queridas de la República Dominicana, capaz de conectar con varias generaciones de seguidores. Este doble éxito reafirma el lugar de Aljadaqui en el corazón de sus fanáticos y en la historia del rock nacional.





