São Paulo.- El asesor de la Presidencia brasileña para Asuntos Internacionales, Celso Amorim, afirmó este jueves que es “inaceptable” usar “pretextos para una intervención”, tras la designación de dos bandas delincuenciales brasileñas como grupos terroristas por parte de Estados Unidos.
Amorim, uno de los más estrechos colaboradores del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, reaccionó así a la noticia, al recalcar que la cooperación internacional es bienvenida, pero no una intervención extranjera.
“La seguridad pública es un tema fundamental para el desarrollo socioeconómico. El crimen organizado es un mal que tiene que ser combatido. La cooperación internacional es bienvenida, especialmente en temas como lavado de dinero y contrabando de armas. Un pretexto para la intervención es inaceptable”, dijo Amorim en una declaración escrita enviada a medios brasileños.
El Departamento de Estado anunció este jueves la designación del Comando Vermelho (CV) y el Primeiro Comando da Capital (PCC) en la lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) a partir del 5 de junio de 2026.
La decisión se tomó bajo el argumento de que ambos grupos están considerados como “las organizaciones criminales más violentas de Brasil” y con una influencia que se extiende por todo el continente hacia los EE.UU.
La designación fue divulgada un día después de que el senador brasileño Flávio Bolsonaro, rival de Lula en las elecciones presidenciales del próximo octubre, se reuniera en Washington con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y dos días después de su encuentro con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca.
Según el senador y candidato presidencial, durante esas reuniones defendió la necesidad de que Washington calificara a las dos mayores organizaciones criminales de Brasil como grupos “narcoterroristas”, al considerar que cumplen los requisitos para esa designación.
La declaración de Washington supone un endurecimiento de la política estadounidense hacia el crimen organizado transnacional y abre la puerta a sanciones financieras y restricciones de movilidad contra integrantes y colaboradores de estas bandas criminales.
Además, la medida permitirá a las autoridades estadounidenses aumentar la presión sobre las redes de financiamiento y apoyo de ambas organizaciones.
El Gobierno brasileño ha expresado su preocupación por la posibilidad de que esta decisión de Estados Unidos pueda amparar intervenciones militares en suelo brasileño.
EFE




