La carta de Melanio Paredes aborda el legado del PLD, fundado por Juan Bosch, y subraya que el partido debe ser visto como un instrumento para el bienestar y la redención del pueblo dominicano, no como un medio para la supervivencia de individuos. Paredes recuerda que el partido, con 51 años de historia, es parte fundamental de la vida política y existencial del país y no debe ser vinculado a la permanencia de sus líderes actuales.
Paredes destaca la necesidad de un balance franco y desapasionado sobre los últimos años del PLD, sugiriendo que reconocer tanto los éxitos como los errores del partido es crucial para su renovación. La carta enfatiza que el X Congreso debe ser una oportunidad para una reflexión autocrítica interna y una apertura a la crítica ciudadana, en lugar de convertirse en un ejercicio superficial.
Amarante Baret apoyó esta visión y expresó su preocupación de que el Congreso, presidido por Reinaldo Pared Pérez, esté siendo afectado por conductas unipersonales que podrían convertirlo en una “pantomima” en lugar de una instancia de verdadera evaluación y renovación. Subrayó que el partido debería seguir el ejemplo de Juan Bosch y priorizar la evaluación honesta antes de discutir y aprobar documentos que afirmen la naturaleza del PLD.
La exhortación de Amarante Baret busca fomentar un diálogo interno constructivo en el partido, con el objetivo de fortalecer su posición y reconectar con la mayoría de la población que ha mostrado descontento en recientes elecciones.




