Redacción.- Un equipo internacional de científicos descubrió que el Aedes aegypti, mosquito responsable de transmitir enfermedades como el dengue, la chikunguña y la fiebre amarilla, puede aprender a «ignorar» el efecto de los repelentes químicos al asociarlos con una fuente de alimento.
La investigación, publicada en la revista científica Journal of Experimental Biology, demuestra que estos insectos son capaces de modificar su comportamiento al relacionar el olor de un repelente con un estímulo positivo, reduciendo así su respuesta natural de rechazo.
El estudio fue liderado por los investigadores Claudio Lazzari, del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS), y Clement Vinauger, de la Universidad Virginia Tech, en Estados Unidos, quienes trabajaron con hembras de Aedes aegypti, principal vector del dengue.
Para comprobar esta capacidad de aprendizaje, los científicos emplearon un método inspirado en los experimentos del fisiólogo ruso Iván Pávlov. En el procedimiento, ofrecían alimento a los mosquitos y, de forma simultánea, los exponían a un repelente elaborado con DEET (N,N-dietil-3-metilbenzamida), uno de los ingredientes más utilizados en productos repelentes desde la década de 1940.




