De acuerdo con expertos en psicología de las relaciones, este tipo de vínculo puede generar mayor confianza, complicidad y entendimiento, siempre que ambos tengan claras las expectativas y límites. Lejos de arruinar la amistad, en muchos casos estudiados, la intimidad habría mejorado la conexión emocional y reducido tensiones.
Sin embargo, los especialistas advierten que no es una fórmula universal: cada amistad es distinta y factores como la madurez emocional, la honestidad y la ausencia de celos son clave para que este tipo de relación sea beneficiosa y no perjudicial.




