Estudiantes, sindicatos y chalecos amarillos anuncian nuevas movilizaciones para exigir mejores salarios, reformas educativas y medidas frente al alto costo de vida.
Una nueva jornada de protestas en Francia marcará esta semana la agenda social del país, con manifestaciones, caceroladas y convocatorias de huelga impulsadas por estudiantes, sindicatos y el movimiento de los chalecos amarillos, en medio del creciente descontento por las condiciones económicas y las políticas del Gobierno de Emmanuel Macron.
Las movilizaciones se producen después de las manifestaciones celebradas el pasado sábado, que transcurrieron sin incidentes graves, a diferencia de las protestas del 17 de octubre, cuando se registraron disturbios y saqueos que afectaron a numerosos establecimientos comerciales.
El calendario contempla caceroladas frente a la Asamblea Nacional el viernes 30 de octubre, nuevas concentraciones el sábado 31 y una huelga sindical convocada para el próximo 5 de noviembre.
Protestas en Francia mantienen presión sobre el Gobierno
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, tiene previsto reunirse este lunes con representantes de organizaciones estudiantiles para abordar las principales demandas del sector educativo.
Entre las exigencias figuran la renovación de los centros escolares, mejores condiciones de enseñanza y la eliminación de Parcoursup, la plataforma utilizada para gestionar el acceso a las universidades francesas.
La reunión se produce después de que el presidente Emmanuel Macron recibiera el pasado viernes a una delegación estudiantil en el Palacio del Elíseo, donde prometió impulsar cambios profundos en el sistema de acceso universitario.
Las protestas estudiantiles comenzaron hace más de un mes mediante bloqueos de centros educativos y posteriormente se extendieron a manifestaciones callejeras.
Chalecos amarillos convocan caceroladas contra Macron
El movimiento de los chalecos amarillos anunció una jornada de caceroladas para este viernes frente a la Asamblea Nacional, en rechazo a las restricciones impuestas a determinadas manifestaciones y a los toques de queda establecidos en algunas zonas afectadas por disturbios.
La organización también convocó concentraciones y sentadas para el sábado 31 de octubre, con el objetivo de reclamar medidas que permitan mejorar el poder adquisitivo de los ciudadanos.
Este movimiento surgió en 2018 como una protesta contra el aumento del precio de los combustibles y posteriormente amplió sus reivindicaciones hacia los impuestos, el costo de vida y las políticas económicas del Ejecutivo francés.
Sindicatos anuncian huelga para el 5 de noviembre
Las principales organizaciones sindicales del país, entre ellas CFDT, CGT, FO, Unsa y FSU, mantienen una convocatoria de huelga y manifestaciones para el jueves 5 de noviembre.
Los sindicatos reclaman incrementos salariales, mejoras en las pensiones, fortalecimiento de los servicios públicos y mayores recursos para proteger el empleo y la industria.
También exigen aumentos del salario mínimo, las prestaciones sociales y las remuneraciones de los funcionarios públicos.
De acuerdo con la Confederación General del Trabajo (CGT), unas 800,000 personas participaron en cada una de las jornadas de protestas del 17 y 24 de octubre.
Sin embargo, el Ministerio del Interior francés ofreció cifras inferiores y contabilizó 410,000 manifestantes el pasado sábado, frente a los 550,000 registrados una semana antes.
Las diferencias entre los balances reflejan las distintas estimaciones de participación, mientras el Gobierno enfrenta nuevas demandas de los sectores sociales movilizados.
EFE




