Este plan cuenta con el apoyo de equipos mecanizados, como barredoras, tractores e hidrolavadoras, adquiridos mediante licitación, y se aplica en tramos clave como Las Américas-Punta Cana, 6 de Noviembre-Baní y próximamente la autopista Duarte. El objetivo es reducir los vertederos improvisados y evitar inundaciones, que afectan la seguridad vial y la durabilidad del asfalto.
Además del componente ambiental, el plan incluye mejoras en señalización horizontal y vertical, así como iluminación, todos elementos claves para la seguridad tanto de dominicanos como turistas. Rizik destacó que la red vial dominicana es una de las más modernas de Centroamérica y el Caribe, con tramos que conectan Santo Domingo con Barahona o Punta Cana sin un solo semáforo.
“Las carreteras más buenas no son las que más se limpian, sino las que menos se ensucian”, enfatizó Rizik, al hacer un llamado a la ciudadanía a asumir una responsabilidad colectiva en el cuidado de la infraestructura pública.




