por:
– Yayo Sanz Lovatón, ministro de Industria, Comercio y Mipymes
– Ana María Díaz, representante residente del PNUD en República Dominicana
República Dominicana vive un momento decisivo en su camino hacia un desarrollo más inclusivo, competitivo y sostenible. En un entorno internacional caracterizado por profundas evoluciones tecnológicas y por la reconfiguración de las cadenas globales de valor, República Dominicana ha asumido con responsabilidad el desafío de transformar la economía nacional con el propósito de elevar y modernizar su productividad y promover una inserción más sofisticada del país en el contexto global.
Durante los últimos años, el país ha consolidado importantes avances en materia de estabilidad institucional, infraestructura, conectividad y capital humano, lo que ha arrojado como resultado que la inversión extranjera mantenga una presencia sólida y diversificada en territorio dominicano.
Ahora, se necesita dar un paso más: no solo atraer inversión, sino incorporar, con visión de desarrollo, nuevos sectores estratégicos que impulsen la innovación, aumenten la calidad del empleo, y consoliden un ecosistema de mayor impacto para la sociedad dominicana.
El Plan de Atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) para empresas TIC en República Dominicana (2026-2036), que lanzamos desde el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y se deriva de la Estrategia Nacional de Exportación de Servicios Modernos (ENESM), es un instrumento que ordena prioridades, articula esfuerzos y proyecta al país con mayor claridad en los espacios donde hoy se define la competitividad global.
Este Plan puede además impactar de manera directa e indirecta sobre las dimensiones del desarrollo del talento humano, generando nuevos conocimientos y opciones educativas; promoviendo la innovación tecnológica en salud; diversificando el ingreso y las fuentes de empleo de calidad; y ampliando las oportunidades productivas de la gente; generando riquezas mucho más allá de la monetaria.
Esta hoja de ruta genera un alto impacto en el desarrollo sostenible del país: se trata de atraer inversión tecnológica de calidad, que active la productividad y con potencial impacto en el bienestar de la gente, y que fortalezca las capacidades nacionales para innovar, competir y generar valor, contribuyendo a construir un modelo de desarrollo más dinámico, que pueda generar prosperidad para todas las personas en todo el territorio.
Además, todo esto permitirá avanzar prioridades nacionales más allá de la innovación tecnológica. Su ejecución podrá impactar positivamente el PIB, conectándose con los objetivos de Meta RD 2036; y elevar los estándares de producción nacional, fortaleciendo la capacidad del país para competir e integrarse en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Continuamos avanzando con determinación y compromiso. Asegurémonos que la innovación encuentre un hogar seguro y de permanencia en República Dominicana y que el futuro de la economía digital con visión de desarrollo humano sostenible se escriba, también, en suelo dominicano.




