“Se decretó una prohibición total sobre la fabricación, el almacenamiento, la venta y el lanzamiento de todo tipo de fuegos artificiales”, declaró el Comité de Control de la Contaminación de Nueva Delhi.
Este veto es el más estricto emitido hasta ahora, tras una serie de restricciones impuestas por las autoridades a estos populares artilugios pirotécnicos, pero cuyo cumplimiento ha sido ampliamente ignorado por la población.
Las autoridades explicaron que tomaron esta medida “para frenar la contaminación atmosférica”.
Esta orden fue emitida antes del Diwali, un rito hindú conocido como el Festival de las Luces, que comienza el 1 de noviembre.
Esta festividad simboliza la victoria de la luz contra las tinieblas y muchos utilizan fuegos artificiales para la celebración.
Varias restricciones anteriores han sido ignoradas en esta urbe de 30 millones de habitantes, donde la policía es laxa debido a que el uso de fuegos artificiales está muy arraigado entre los hindúes.
En Nueva Delhi, la contaminación con partículas finas que entran en el torrente sanguíneo por los pulmones suele llegar a 30 veces más que el nivel considerado como peligroso por la Organización Mundial de la Salud (OMS).




