Los Ángeles.– Los Los Angeles Lakers afrontan este sábado un desafío mayúsculo en el inicio de los playoffs de la NBA, obligados a reinventarse ante las sensibles ausencias de Luka Dončić y Austin Reaves, dos de sus principales figuras ofensivas.
El conjunto angelino, que se medirá a los Houston Rockets en el Crypto.com Arena, dependerá en gran medida del liderazgo del veterano LeBron James, quien a sus 41 años vuelve a cargar con la responsabilidad de mantener con vida las aspiraciones al título.
Los Lakers llegan a la postemporada tras asegurar el cuarto puesto del Oeste, impulsados por un cierre sólido de temporada regular. Sin embargo, el panorama cambió drásticamente con la lesión de Dončić, líder anotador de la liga con promedios de 33.5 puntos, 8.3 asistencias y 7.7 rebotes, quien se mantiene fuera desde inicios de abril. A su baja se suma la de Reaves, afectado por una distensión en el oblicuo que lo mantendrá alejado de las canchas por varias semanas.
En busca de acelerar su recuperación, Dončić viajó recientemente a Madrid para someterse a un tratamiento especializado, aunque el plan del equipo es resistir la primera ronda con la esperanza de contar con él en fases posteriores.
Ante este escenario, James se erige como el eje absoluto del equipo. De ver acción, el cuatro veces campeón de la NBA alcanzará su 19ª participación en playoffs, igualando una marca histórica compartida por figuras como Karl Malone y John Stockton. Su experiencia y capacidad competitiva serán claves para un plantel que también necesitará aportes de jugadores como Rui Hachimura y Luke Kennard.
Por su parte, los Rockets llegan como quintos clasificados, liderados por Kevin Durant, y parten como favoritos en la serie debido a las ausencias del conjunto angelino, pese a que los Lakers dominaron los enfrentamientos directos en la temporada regular.
El primer duelo marcará el tono de una serie en la que Los Ángeles está obligado a hacerse fuerte en casa si quiere mantener vivas sus aspiraciones de avanzar en la postemporada.
EFE




