El receptor de los New England Patriots, Mack Hollins, volvió a llamar la atención por su excéntrica personalidad fuera del campo al presentarse al Super Bowl LX con un atuendo inusual que generó sorpresa entre fanáticos y medios.
Hollins llegó al Levi’s Stadium esposado de muñecas y tobillos, descalzo y con una máscara al estilo Hannibal Lecter, avanzando con una caminata lenta hacia el estadio para el partido ante los Seattle Seahawks. A primera vista, parecía un simple disfraz de prisionero, pero el atuendo tenía una referencia específica.
En la parte trasera de su uniforme se leía “Range 13”. Según reportes de medios estadounidenses, la inscripción hace alusión a la prisión de máxima seguridad ADX Florence, ubicada en Colorado, conocida como “la Alcatraz de las Rocosas” y donde se encuentran reclusos considerados extremadamente peligrosos.
De acuerdo con informaciones publicadas por The Boston Globe y el New York Post, el receptor tenía preparado un itinerario especial de vestuario para el domingo del Super Bowl, convirtiendo su llegada al estadio en uno de los momentos más comentados de la jornada.
Hollins se ha vuelto reconocido por su estilo llamativo y personalidad fuera del emparrillado, características que nuevamente lo colocaron en el centro de atención en el evento más importante de la NFL.





