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RESUMEN DE LA NOTICIA CON IA

Brasil. Neymar recibió con emoción su convocatoria al Mundial de 2026 tras más de dos años y medio alejado de la selección de Brasil national football team, en una celebración íntima junto a familiares y amigos que quedó registrada en un video publicado en sus redes sociales.

 

El delantero del Santos FC confesó que estaba “muy nervioso” antes del anuncio oficial realizado por el seleccionador Carlo Ancelotti y aseguró que dejaba todo “en manos de Dios”.

“Seguro es el último Mundial para mí… por eso la ansiedad es grande”, expresó Neymar, quien también recordó el duro periodo que atravesó debido a las lesiones sufridas en los últimos años.

Lágrimas y abrazos tras escuchar su nombre

Al escuchar su nombre entre los convocados por Ancelotti, Neymar reaccionó tapándose el rostro para contener las lágrimas mientras era abrazado por su esposa, la influencer Bruna Biancardi.

Posteriormente abrazó a su fisioterapeuta, a su madre y a varios amigos presentes en su residencia, repitiendo emocionado: “Lo conseguimos, lo conseguimos”.

La celebración también incluyó videollamadas con Raphinha, también convocado al Mundial, y con su padre y representante Neymar da Silva Santos.

“¡Qué alivio!… estoy muy feliz”, le expresó a su progenitor.

Brasil vuelve a ilusionarse con Neymar

El atacante agradeció además el apoyo recibido por parte de los aficionados brasileños, muchos de los cuales impulsaron públicamente su regreso a la Canarinha.

“Ahora somos todos uno… lo daremos todo para traer la Copa a Brasil”, afirmó.

La convocatoria de Neymar había generado un intenso debate en Brasil, entre quienes consideran que el jugador ya no atraviesa su mejor momento y quienes entienden que sigue siendo una figura clave por su liderazgo y peso simbólico dentro de la selección.

Entre los defensores de su regreso destacaron futbolistas como Casemiro, Vinícius Júnior y Raphinha.

La mención del nombre de Neymar fue la más ovacionada durante la ceremonia oficial realizada en el Museu do Amanhã, en Río de Janeiro.

EFE


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