La celebración se realizará el 13 de noviembre en las Pampas de Pimentel, cerca de Chiclayo, donde el pontífice ejerció como obispo durante ocho años.
Una extensa explanada de 55 hectáreas, ubicada en las Pampas de Pimentel, en Perú, se prepara para recibir a cerca de un millón de fieles durante una multitudinaria misa que presidirá el papa León XIV el próximo 13 de noviembre, como parte de su visita apostólica al país sudamericano.
El encuentro religioso será uno de los acontecimientos más importantes del regreso del pontífice a Perú, nación donde vivió durante más de dos décadas y desarrolló gran parte de su trayectoria pastoral, primero como misionero y posteriormente como obispo de Chiclayo.
La celebración tendrá lugar en las afueras del balneario de Pimentel, situado a unos 12 kilómetros de Chiclayo, ciudad donde Robert Prevost ejerció como obispo durante ocho años y mantiene estrechos vínculos con la comunidad católica.
Pimentel espera con entusiasmo el regreso del papa León XIV
La localidad costera, conocida por su extenso muelle de madera y sus playas, mantiene una relación especial con el pontífice, quien acostumbraba visitar el balneario junto a sus compañeros para disfrutar de la gastronomía peruana.
Tras su elección como papa, los residentes levantaron una estatua de tres metros de altura en su honor, ubicada frente al mar, que se ha convertido en un símbolo del vínculo entre León XIV y la comunidad.
“Para él también es muy grato porque conoce Pimentel, nos conoce, y él viene a encontrarse con sus fieles de toda la vida”, expresó a EFE Bernardino Gil, sacerdote de la parroquia Nuestra Señora del Carmen.
Más de 100 trabajadores preparan el escenario
La organización de la misa representa un importante desafío logístico debido a la magnitud del evento y las condiciones del terreno.
El sacerdote Jorge Villegas, integrante del equipo organizador de la visita papal en Chiclayo, explicó que durante los últimos meses se han desarrollado trabajos de limpieza, nivelación y acondicionamiento de la explanada.
Más de un centenar de trabajadores participan en la construcción de la estructura metálica que sostendrá el altar principal.
Asimismo, está prevista la instalación de 15 pantallas gigantes y un sistema de sonido que permitirá a los asistentes seguir la celebración desde distintos puntos del recinto.
Misa comenzará a las 10:30 de la mañana
La ceremonia religiosa está programada para el viernes 13 de noviembre, a las 10:30 de la mañana, hora local de Perú (15:30 GMT).
Sin embargo, las puertas del recinto se abrirán desde las 8:00 de la noche del día anterior para facilitar el ingreso de los peregrinos y evitar aglomeraciones.
El espacio estará dividido en decenas de cuadrantes y contará con 15 accesos, además de horarios diferenciados para organizar la entrada de los asistentes.
Los organizadores esperan la llegada de fieles procedentes de distintas regiones peruanas y de países como Ecuador, Colombia y otras naciones latinoamericanas.
Más de 3,000 policías garantizarán seguridad
Como parte del operativo, se habilitarán 20 hectáreas destinadas al estacionamiento de vehículos.
No obstante, quienes lleguen en automóviles particulares deberán recorrer aproximadamente ocho kilómetros a pie hasta el lugar de la celebración.
Para facilitar el traslado de adultos mayores y personas con movilidad reducida, se dispondrá de una flota de 50 autobuses gratuitos.
Asimismo, más de 3,000 agentes de la Policía Nacional estarán encargados de garantizar la seguridad durante la actividad.
Papa recorrerá la multitud en el papamóvil
Antes de iniciar la misa, León XIV recorrerá las vías habilitadas dentro de la explanada a bordo del papamóvil, con el propósito de saludar y bendecir a los miles de peregrinos congregados.
“Antes de empezar la misa él subirá al papamóvil e irá por todas las avenidas dentro de la multitud para poder saludar y agradecer a todos los fieles que estén ahí congregados”, explicó el sacerdote Bernardino Gil.
Para la celebración también se han confeccionado alrededor de 1,000 casullas especiales destinadas a los sacerdotes participantes.
Los organizadores estiman que unos 800 sacerdotes acompañarán al pontífice, junto con numerosos obispos de Perú y representantes religiosos de Ecuador, Colombia y Chile.
La misa marcará uno de los momentos centrales del reencuentro del papa León XIV con la comunidad que acompañó durante años su labor pastoral.
EFE




