Molina subrayó que una abogacía fuerte, actualizada y comprometida es clave para cualquier reforma judicial y que el ejercicio del derecho hoy requiere nuevas competencias, como dominio del razonamiento jurídico, habilidades digitales, enfoque en derechos humanos y ética profesional.
Valoró la formación continua como una herramienta fundamental para mejorar el servicio jurídico, reducir conflictos y elevar la calidad del debate procesal.
“El Poder Judicial ha desarrollado más de 700 actividades formativas abiertas a la comunidad jurídica, abarcando temas desde litigación oral hasta justicia abierta, transformación digital y cultura ética”, explicó.
Manifestó además que, desde mayo pasado, la plataforma de Acceso Digital ha registrado 16,059 usuarios, reflejando el compromiso del Poder Judicial con la transformación tecnológica y la mejora en los servicios a la ciudadanía.
Explicó la importancia de la implementación de la Mudanza Digital, subrayando que la digitalización de los servicios del edificio de las Cortes reduce los procesos burocráticos y fortalece la transparencia.
El magistrado reafirmó la idea de que la justicia se construye en red: con jueces, defensores, fiscales, abogados y ciudadanía actuando con responsabilidad compartida.
Evidenció que la justicia dominicana está en proceso de cambio con hechos verificables como son que el 80% de los tribunales se encuentran al día, la eliminación de la mora en la Suprema Corte de Justicia, la implementación del Observatorio Judicial y el Portal de Datos Abiertos.
Insistió en que estos resultados son fruto de una reforma institucional seria, participativa y centrada en las personas, para beneficio de usuarios y abogados, quienes están llamados a liderar procesos de promoción de integridad, fortaleciendo sus códigos internos y mecanismos disciplinarios.
Valoró el rol de ADOMA como interlocutor para incidir en la cultura jurídica y en la formación de las nuevas generaciones de abogados.
El magistrado concluyó con un llamado a la corresponsabilidad, resaltando “que el país necesita una justicia confiable que depende de jueces y abogados que ejerzan con dignidad y vocación democrática”.
Durante el encuentro, los representantes de ADOMA presentaron sus ejes de trabajo para el período 2025-2027, además de propuestas para apoyar la formación continua y promover espacios de diálogo jurídico y académico.
Henry Molina estuvo acompañado en la reunión de los jueces de la SCJ, Anselmo Alejandro Bello Ferreras y Justiniano Montero, así como del coordinador general de Comunicación y Asuntos Públicos del Poder Judicial, Javier Cabreja; Ángel Brito, director de la Escuela Nacional de la Judicatura, y Ricy Bidó Astacio, subdirector de Arquitectura TIC del Poder Judicial.
Asistieron el presidente de ADOMA, Radhamés Garcés, junto a abogados directivos del gremio, como Saldis Suero, Daniel Tejeda, Palmira Díaz, Tomás Valoys, María Doris Montero, Miriam D. Disla, Antonio González, Esteivin Acosta, Rayner Vicente y Juan Rodríguez.




