El jefe de seguridad de Taiwán anunció este sábado que China ha desplegado más de 100 buques de guerra y de guardia costera en las aguas de la zona, del mar Amarillo hasta el mar de China Meridional y el Pacífico occidental.
El despliegue se llevó a cabo “a lo largo de los últimos días”, después de la visita a Pekín del presidente estadounidense, Donald Trump, indicó el jefe del Consejo de Seguridad Nacional, Joseph Wu, en la red X.
El responsable taiwanés acusó a China de “amenazar” la paz y la estabilidad en la región.
China considera esta isla con gobierno democrático y ejército propios como una parte de su territorio, y ha amenazado con tomarla por la fuerza.
Aunque Estados Unidos cambió su reconocimiento diplomático de Taipéi a Pekín en 1979, se mantiene como el principal apoyo y proveedor de armas de Taiwán.
Durante la cumbre bilateral celebrada la semana pasada en Pekín, el presidente chino, Xi Jinping, advirtió a su homólogo estadounidense que esta cuestión puede derivar en un “conflicto”.
Tras concluir su visita, Trump sugirió que la venta de armas a esta isla podría utilizarse como moneda de cambio con Pekín y advirtió a las autoridades de la isla contra declarar la independencia.
Un alto cargo de seguridad taiwanés dijo a la agencia de noticias AFP bajo condición de anonimato que sus fuerzas detectaron barcos chinos antes de la cumbre en Pekín, pero que el número superó el centenar en días recientes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el pasado miércoles que trabajará para abordar “el problema de Taiwán”, una semana después de reunirse en Pekín con el mandatario chino, Xi Jinping, quien no descarta invadir militarmente la isla.
Al ser preguntado por la prensa sobre si llamará al presidente taiwanés, William Lai, antes de tomar una decisión sobre la venta de armas a Taiwán, Trump respondió: “Hablaré con él. Hablo con todo el mundo”.
“Tenemos esa situación bien controlada. Tuvimos una gran reunión con el presidente Xi. Fue fantástica y vamos a trabajar en el problema de Taiwán”, agregó.
Tras reunirse con Xi en Pekín, el presidente estadounidense declinó confirmar si autorizará la aprobación de un paquete de armas a Taiwán valorado en unos 14.000 millones de dólares, que sería el mayor de la historia.
El presidente taiwanés insistió el miércoles en que la venta de armas de Estados Unidos a la isla es “necesaria” para mantener la paz y la estabilidad en el Estrecho.
Por su parte, el secretario interino de la Marina de Estados Unidos anunció que las ventas de armas a Taiwán se encuentran en “pausa”, con el objetivo de garantizar suficiente munición para el ejército estadounidense en el contexto de la guerra en Irán.




