El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, confirmó que enviará una comitiva a Estambul para dialogar con representantes rusos sobre un posible alto el fuego.
Aunque el presidente ruso, Vladímir Putin, rechazó reunirse personalmente, Zelenskyy insistió en mantener viva la vía diplomática. Por ello, decidió dar este nuevo paso.
Durante una conferencia en Ankara, Zelenskyy expresó su frustración porque Moscú no parece dispuesto a asumir compromisos reales para terminar con el conflicto.
Aun así, subrayó que su gobierno está dispuesto a avanzar. Por ello, encargó al ministro de Defensa, Rustem Umerov, liderar las negociaciones en Estambul.
Estas conversaciones serán las primeras reuniones cara a cara desde marzo de 2022, cuando el conflicto se intensificó tras la invasión rusa.
Zelenskyy explicó que este gesto busca demostrar, también al expresidente estadounidense Donald Trump, la voluntad ucraniana de alcanzar la paz.
La delegación rusa que participará en el encuentro no incluye a figuras clave del Kremlin. Aun así, Kiev decidió intentarlo, buscando una posible apertura.
El gobierno de Turquía ha jugado un papel central como mediador. Recep Tayyip Erdogan recibió a Zelenskyy con honores oficiales en Ankara.
Ambos mandatarios sostuvieron conversaciones privadas luego del recibimiento en el palacio presidencial, reforzando la cooperación entre sus países.
Hakan Fidan, ministro turco de Relaciones Exteriores, señaló que “después de tres años de dolor, se abre una ventana de oportunidad para la paz”.
Las tensiones en el frente continúan. Según informes oficiales, cinco civiles murieron y otros 29 resultaron heridos en las últimas 24 horas.
Los ataques rusos se concentran en cinco regiones del este ucraniano, donde las tropas de Moscú intentan ganar terreno en medio de duros combates.
Mientras tanto, analistas occidentales y autoridades ucranianas alertan sobre una posible ofensiva rusa a gran escala en las próximas semanas.
El conflicto, que ya ha causado más de 12.000 muertes civiles y miles de bajas militares, mantiene una línea de batalla activa de mil kilómetros.
Además, la negativa de Putin a participar podría generar nuevas sanciones internacionales, intensificando el aislamiento de Moscú en el escenario global.
A pesar de las dificultades, Ucrania apuesta por esta vía de diálogo, aunque limitada, para intentar frenar la guerra que ha devastado al país.




